Fotografía
¿Qué es la fotografía de producto y cómo se hace?
Esta forma comercial de fotografía presenta diferentes dificultades y posibilidades. Aprende cómo perfeccionar tus productos y capturar buenas fotos, desde el estilo hasta la edición.
Fotografía
Esta forma comercial de fotografía presenta diferentes dificultades y posibilidades. Aprende cómo perfeccionar tus productos y capturar buenas fotos, desde el estilo hasta la edición.
Crear fotos de productos de alta calidad no es nada fácil. La fotografía profesional de productos es la forma comercial de la fotografía de bodegón. Se necesita tiempo para aprender a preparar estéticamente productos, configurar la iluminación y componer diferentes exposiciones. Descubre cómo crear fotos sencillas en las que solo aparece el producto para fines de ecommerce y fotos complejas de estilo de vida para mostrar un producto en uso.
La fotografía de productos suele ser una imagen en la que solo aparece el producto sin nada más. Normalmente utilizadas para listados de productos en tiendas online como Amazon o Etsy, estas fotos suelen tomarse con un fondo blanco simple para evitar las distracciones. Las imágenes en las que solo aparece el producto capturan los detalles del sujeto, como el tamaño, la silueta y el color. Estos detalles ayudan a los consumidores a encontrar exactamente lo que buscan cuando compran online.
Antes de sumergirte en las fotos de productos, asegúrate de ponerte en contacto con el cliente y descubrir exactamente lo que está buscando. ¿Hay ángulos específicos del producto que se tienen que ver? ¿La etiqueta debe verse en cada foto? Organizarte te llevará a hacer un buen trabajo, así que recaba toda la información que necesites antes de preparar la sesión de fotos.
Para más información sobre cómo conseguir el equipo correcto, echa un vistazo a nuestra lista de herramientas de fotografía que necesitarás para crear fotos de producto de calidad profesional.
No hace falta decir que necesitarás una cámara buena para la sesión del producto. Si el presupuesto es limitado, no dudes en utilizar tu smartphone. La cámara de alta resolución de un teléfono puede hacer fotos increíbles que se importan directamente al software de edición de fotos del ordenador para retocarlas fácilmente. Ahora bien, la mayoría de profesionales prefieren utilizar cámaras DSLR, con más ajustes y funciones.
Elegir el objetivo correcto puede suponer el éxito o fracaso de la sesión de fotos de productos. Un objetivo más largo (100 mm o más) es ideal para fotografiar objetos a distancia en exteriores. No obstante, como en una sesión de producto estás más cerca del sujeto, lo que buscas son objetivos más cortos.
Para fotos de productos concretas, “casi siempre uso mi objetivo de 50 mm con mi DSLR”, dice la fotógrafa de productos y alimentos Sarah Aagesen. “También llevo un objetivo de 20 mm para fotos de gran angular y un objetivo macro en caso de que tenga que capturar pequeños detalles”. Tener diferentes objetivos a mano es una garantía de que puedas adaptarte a los retos de una sesión.
No uses nunca la función de enfoque automático en tu cámara con fotos de productos inmóviles. “Si el sujeto no se mueve, no hay necesidad de usar el enfoque automático. Coloca tu cámara sobre un trípode y usa el enfoque manual”, explica el fotógrafo profesional Jason Deymonaz. Además, asegúrate de usar un cable disparador del obturador para que no muevas sin querer la cámara mientras tomas la foto. Este paso puede ahorrarte tiempo si estás tomando diferentes exposiciones desde el mismo ángulo para componerlo más tarde.
Como fotógrafo de productos, es tu responsabilidad hacer que el producto se vea lo mejor posible. Deymonaz dice: “Siempre llevo mi kit de limpieza con limpiacristales, tijeras y Goof Off para retirar etiquetas, eliminar huellas dactilares y limpiar el polvo. Hago que el producto se vea lo más atractivo posible en la cámara, lo que me ahorra mucho tiempo en la posproducción”. Si entra una mota de polvo en el producto y se ve en todas las fotos, eso se traduce en una gran cantidad de tiempo editando cada imagen. Si estás fotografiando ropa o tejidos, asegúrate de planchar las arrugas que no quieras que se vean.
Una vez que el producto esté impecable, prepara el resto de la toma. Crea imágenes de alta calidad disparando sobre un fondo sólido, como tejidos o papel de color blanco o negro. El producto tiene que destacar en estas fotos, así que mantén el fondo simple y limpio para evitar las distracciones.
Considera el uso de un softbox para la iluminación de fotografías de productos. Estos modificadores de la luz crean una luz suave y difuminada que reduce las sombras fuertes. Dado que quieres que los espectadores puedan leer las etiquetas y ver los detalles, tu configuración de iluminación para fotos en las que solo aparece el producto debe ser directa con todo bien iluminado. Considera el uso de cajas de luz y de luz artificial. Las cajas de luz son cubos de estructura metálica cubiertos con una fina tela blanca. Crean una atmósfera suave y difuminada en el interior que es perfecta para iluminar de manera uniforme objetos pequeños.
“Con fotos en las que solo aparece el producto, no recomiendo usar la luz natural, porque puede cambiar muy rápido”, explica Aagesen. “Por lo general, tomas diferentes fotos desde diferentes ángulos y, si estás utilizando la luz de una ventana, puedes estar tomando fotos con una luz totalmente diferente si se nubla”. Dado que la iluminación natural no es constante y difícil de repetir, la iluminación del estudio fotográfico suele ser mejor para conseguir una fotografía de producto exitosa. Después de todo, es posible que debas tomar más fotos si salen al mercado nuevas versiones del producto.
Asegúrate de tener luces estroboscópicas, reflectores u otras fuentes de luz a mano en caso de que necesites cambiar la iluminación.
La fotografía de producto gira en torno a la coherencia y la precisión, por eso siempre se recomienda trabajar con trípode. Con un trípode ajustable, puedes experimentar hasta encontrar el mejor ángulo para el producto y cómo se ilumina y, después, fijarlo en ese sitio para hacer las fotos. Fotografía siempre el producto desde varios ángulos, para que los consumidores puedan ver sus dimensiones y para que distintas fotografías de productos llamen bien la atención tanto en línea como en otros materiales de marketing.
Para algunos sujetos, deberás tomar diferentes exposiciones de la misma toma para captar diferentes detalles o partes del producto con la mejor luz posible. “Tomaré Normalmente, tomo de tres a diez fotos diferentes y las combinaré combino en una sola toma”, dice Deymonaz. Si tienes un sujeto pequeño o estás disparando con poca profundidad de campo, es posible que también debas usar el apilamiento de enfoque para asegurarte de que todos los perfiles están bien enfocados.
No dudes en ajustar la configuración de exposición entre tomas. Incluso un mínimo cambio de uno de los tres ajustes principales puede cambiar drásticamente el aspecto de la imagen que capturas.
Edita, organiza, almacena y comparte fotos desde cualquier lugar.
Cuando termina la sesión de fotos, empieza lo divertido. Cuando importas las fotos, ya sea desde un disco duro, almacenamiento en la nube o directamente desde la tarjeta de memoria de la cámara, llega el momento de darles los últimos retoques para que el producto se vea como nunca.
Puedes agilizar el flujo de trabajo de edición de fotos con un programa de gestión de fotografías como Adobe Photoshop Lightroom, que facilita organizar las decenas (o cientos) de fotos que hiciste durante la sesión. Incluso puedes editar por lotes todas las imágenes según se importan para corregir cualquier error del estudio.
Si hablamos de editar fotos, cada maestrillo tiene su librillo. “Siempre empiezo a editar modificando primero cualquier problema de brillo y exposición”, declara Aagesen. “A continuación, modificaré el balance de blancos, me aseguraré de que los colores sean los correctos y luego editaré el contraste, los reflejos y las sombras”.
La posproducción puede lograr que una foto de producto pase de ser aburrida a una preciosidad, pero es fundamental conocer las herramientas que puedes usar para asegurarte de que tus fotos de producto destaquen. Consulta estos tutoriales de posprocesamiento para que tus fotos destaquen sobre las demás:
Las fotos de estilo de vida ayudan a los clientes a hacerse una idea de cómo usar un producto, les ayudan a visualizarlo en su vida diaria. Si bien son diferentes de las imágenes en las que solo aparece el producto, muchas de las mismas reglas se aplican a las fotos de estilo de vida.
Con las fotos de estilo de vida, probablemente trabajarás con modelos para mostrar el producto en uso. “Si bien los modelos son una parte importante de la sesión, no son los protagonistas”, explica Aagesen. “Solo son personajes secundarios y el producto es la estrella. No tienes que mostrar la cara del modelo en cada foto”. Prueba a tomar primeros planos de tu producto en la mano de alguien y prueba diferentes poses para que se vea natural.
Haz una lista de tomas para asegurarte de conseguir todo lo que necesitas de la sesión. Haz muchas fotos y, una vez que hayas terminado tu lista de tomas, permítete experimentar un poco. Esta es tu oportunidad para ser más artístico e imaginativo con la fotografía de productos. A veces, las fotos imprevistas son las mejores de la sesión.
Si bien la luz natural no es ideal para tomas en las que solo aparece el producto, suele ser perfecta para fotos de estilo de vida. Puede iluminar tu escena de manera uniforme y natural sin mucho esfuerzo por tu parte. “Pero ten cuidado al hacer fotos con la luz directa del sol, ya que se pueden crear sombras fuertes, especialmente si tu producto es reflectante o brillante”, apunta Aagesen. Si es un día especialmente soleado, intenta disparar a la sombra y usar reflectores para hacer que entre la luz natural en la foto.
Si hiciste fotos con reflejos en tu producto accidentalmente o si tienes que eliminar personas o coches del fondo, consulta estos tutoriales para ayudarte a perfeccionar esa sesión de producto.
Dado que las compras en línea crecen cada vez más, no hay mejor momento que este para convertirse en profesional de la fotografía de producto. Los sitios web de ecommerce como Amazon dominan las ventas minoristas, y con sitios como Shopify, Etsy, eBay... otros negocios pequeños pueden crear rápidamente su presencia en línea. Para que te contraten y hagas fotos de productos para cualquier negocio, demuestra primero que tu trabajo es bueno.
El primer paso para hacer crecer tu negocio como profesional de la fotografía de producto es crear un portafolio. Recopila tus mejores trabajos en un sitio que luego podrás compartir mediante un enlace con posibles clientes. Incluye solo tus mejores fotos para no abrumar a los demás con demasiado trabajo. Limítate a 20 o 25 imágenes e intenta mostrar todo un abanico de tomas de distintos productos en diversos estilos y escenarios. Quieres demostrar versatilidad y talento artístico.
Los archivos de imagen de alta resolución suelen ser muy grandes, y alojar muchos en tu sitio web puede ocupar demasiado espacio en el servidor. Para cargar tantas imágenes como sea posible sin tener que pagar un ojo de la cara por el alojamiento web, plantéate utilizar un programa como Adobe Lightroom para comprimir las imágenes antes de cargarlas. Si guardas las imágenes como archivos JPG o TIFF, reducirás el tamaño de los archivos sin afectar a la calidad ni claridad de la fotografía.
Dedícale un tiempo a la sección Acerca de mí. Da información básica de tus orígenes, como educación y experiencia laboral relevantes, pero aporta también detalles personales que reflejen tu personalidad e intereses. Hasta puedes incluir una foto tuya. Naturalmente, asegúrate de incluir tu dirección de correo electrónico o número de teléfono para que se te pueda contactar.
Los precios dependen de tu experiencia, costes y dificultad o ubicación del proyecto. En el caso de las fotos para ecommerce, puedes cobrar por cada foto que utilice el cliente, desde 20 € por foto y seguir subiendo hasta 50 €. En el caso de proyectos más grandes que incluyan varios productos de un catálogo entero, puedes cobrar por sesión de producto.
Para saber lo que debes cobrar por sesión, echa un vistazo a las tarifas de otros profesionales con más carrera de tu zona para tener una idea del mercado. Después, comparte tu portafolio con negocios de la zona y ofrece precios competitivos. A medida que ganas experiencia en la fotografía comercial, puedes empezar a cobrar un precio fijo. Puede que cobres desde unos cientos de euros por una sesión de un día hasta sobrepasar los miles.
Da igual dónde empieces: recuerda que, con cada encargo, aprendes más y lo sumas a tu portafolio. Con cada nuevo problema que resuelves añades una herramienta a tu kit. Siempre y cuando sigas haciendo fotos, serás cada vez mejor y, a medida que mejoras, podrás enfrentarte a encargos más desafiantes y cobrar más por tu trabajo.
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