Consejos fotográficos para captar la textura
Experimenta con los parámetros de tu cámara.
En la fotografía de texturas, la apertura, el ISO y la velocidad de obturación adecuados son decisivos. Si quieres una profundidad de campo baja que genere un efecto bokeh en la foto, lo que necesitas es una apertura reducida. “Sin duda, tiendo a usar aperturas reducidas porque me encanta tener el fondo difuminado. Pero creo que a veces depende de la textura, sobre todo si se trata de un muro grande, o si lo que quiero es tenerlo todo enfocado”, comenta Keister.
Si quieres captar texturas por capas con una profundidad de campo amplia, necesitarás una apertura estrecha y una velocidad de obturación prolongada. Si estás haciendo senderismo, llévate un trípode portátil. De este modo, podrás tomar exposiciones prolongadas sin preocuparte de tener que estabilizar la cámara.
Ten en cuenta la fuente de luz.
Aunque la luz natural puede generar degradados lindos y suaves, la luz directa puede eliminar los detalles de la textura. “A la hora de fotografiar la textura, debes tener en cuenta el tipo de luz disponible. Dado que me paso la mayor parte del tiempo en la naturaleza, no puedo controlar la luz —explica Madden—. Por ejemplo, la luz radiante e intensa del sol fulmina la textura. Por lo tanto, siempre ando detrás del tiempo lluvioso y nublado. Cuando todo está húmedo, la textura es tanto más intensa”.
Si trabajas en interiores en un estudio fotográfico, explora la luz artificial difusa y la iluminación lateral. Este tipo de iluminación puede resaltar la superficie de un objeto y sacar a relucir los detalles en vez de aplanarlo todo. También conviene experimentar con juegos de luces distintos para dar con el que resulte más adecuado para tu textura y tu visión artística.